¿Por qué tengo que ser siempre el que da el primer paso?
¿Te has preguntado alguna vez eso? Justo estoy pensando en ello y es cuando mi parte imperfecta me dice que no es justo, que debo permitir que los demás demuestren que les importo, que notan que existo.
Pero es entonces cuando esa otra parte de mí, la que ha sido educada y refinada por el mejor alfarero que existe, me dice que, no solo es justo sino también necesario que siga siendo el primero no importa cuántas veces suceda. Y es el momento en donde recuerdo el consejo de cierto abogado judío del siglo primero quien dijo “No vigil[en] con interés personal solo sus propios asuntos, sino también con interés personal los de los demás.”
Los demás necesitan sentirse queridos, necesitan sentirse importantes, así que a modo de recordatorio personal, me digo a mi mismo que no debo cansarme, finalmente la felicidad de otros puede volverse la nuestra con el simple hecho de saber que contribuimos en algo.
Casualmente y como si estuviéramos preprogramados, solo creemos en las peores críticas, en las cosas negativas que otros dicen de nosotros. Y no es por modestia que cuando nos señalan alguna cualidad negamos poseerla, sin embargo, cuando se nos pide describirnos, por increíble que parezca, aparece una larga y casi infinita lista en nuestra mente de defectos que parecería como preparada mucho tiempo antes.
Así es, no pude negarme a probar la beta pública del Office 2010 ya está instalada y corriendo en mi computadora. Hasta ahora solo he tenido problemas con las hojas de Excel pues ocacionalmente al seleccionar una celda terminan por seleccionarse las tres siguientes de la misma columna, algo raro, pero en fin.
RSS - Posts





