Dar el primer paso siempre es un problema, quizá más para unos que para otros, pero, ese es mi caso.
Saber que se puede tropezar en el camino no es algo que deba detenernos… ¿no crees?
Un diario más en la Red
Dar el primer paso siempre es un problema, quizá más para unos que para otros, pero, ese es mi caso.
Saber que se puede tropezar en el camino no es algo que deba detenernos… ¿no crees?
¿Cómo sabes que has fallado y que tienes que corregir lo que dejaste mal?
Por qué no nos damos cuenta antes de equivocarnos, antes de ver que lo que hacemos les afecta a los demás. ¿Y si fallé? Cómo recuperas la confianza perdida.
Hay veces en las que no tenemos nada que hacer, no me suele pasar tan seguido. Pero precisamente el sábado en la mañana tuve tiempo libre, así que pensé en hacer algo nuevo que me hiciera sentir que salgo de la rutina.
Y a que no saben…. que me animo y empiezo a trabajar en un Podcast. Estuve a punto de no subir esta primer entrega por muchas razones, pero finalmente pensé que si el podcast ya estaba concebido no era justo que lo asesinara, así que, con todo y que no sé que valla a pasar, aquí vamos…
No olvides dejar tu comentario.

Hay veces en las que la vida y las circunstancias de la misma nos llevan por caminos insospechados, en donde descubrimos que no queda más remedio que quedarnos callados, resignarnos a cosas que son pero que no pueden ser, cosas que están pero que no deben estar, a cosas que existen pero que no debieran existir, a cosas que duelen pero que las debemos soportar.
Lo único que nos queda es esperar, esperar a que algo o alguien nos alivie la pena, esperar a que todo pase. El tiempo es un buen aliado al respecto y no hay mejor cura que la paciencia, el aguante y la esperanza. Estas cosas juntas nos permiten resistir concientes de que todo lo que nos preocupa o nos inquieta y hasta nos hace sufrir será eliminado algún día y que para entonces nada de ello será recordado. Esperando que todo recobre su rumbo original en donde nada malo nos agobie.
Mientras tanto hay que vivir con lo que cargamos, aun que tengamos que compartir el peso con otros con tal de no cansarnos, firmez y decididos a no tambalear por el camino que lleva a la eternidad.
Si no me encuentras yo te busco
¿Estamos?
Cuando conocemos a nuevos amigos se forman un cuadro mental sobre nosotros, guardan en su memoria una imagen, un concepto sobre nuestra persona que depende mucho de la primera impresión que obtienen de uno.
Pero, qué tal que con el tiempo esa primera imagen, lo primero que pensaron cuando nos conocieron, no es lo que esperaban de ti? Y miestras mas te conocen y más tiempo pasan juntos, pasan cosas que pueden cambiar el concepto que tenían de ti.

Me da miedo pensar que puedo decepcionar a las personas, que descubran algo que no esperaban de mi, es aterrador pensar que lo que bien empezó pueda terminarse por que simple y sencillamete no era lo que la otra persona imaginaba. No me gustaría que si algo sale mal fuera por mi culpa no quiero equivocarme y creo que esa inseguridad me acompañará por mucho tiempo.
No hay nada como una canción de antaño para recordar momentos aun no olvidados, de cosas que aunque no nos dimos cuenta quedaron firmadas por las notas de una canción que al escucharla en el presente nos hace revivir las sensaciones que nos movieron las fibras más sensibles del corazón en aquel momento y que, ahora al volver a escuchar las mismas melodías, la piel se enchina y añoramos aquellos momentos inolvidables.
Lo interesante es que eso no sucede todos los días, son contadas las ocasiones en las que estamos predispuestos a dejarnos seducir por los sonidos, y normalmente depende, desde mi punto de vista, de lo bien o mal que nos haya ido o las situaciones que estamos viviendo. Cuando eso sucede, solo basta con que nuestros tímpanos comiencen a vibrar con las ondas que produce aquella canción que nos hace recordar y, depende cual sea el sentimiento rememorado, hasta podemos llorar.
Un rey de la antigüedad escribió que “un amigo verdadero ama en todo momento y es un hermano nacido para cuando hay necesidad”… de ello concluyo, entoces, que los amigos están alli para hacer por nosotros las cosas que no podemos.
Deprimirme es algo que no acostumbro, pero hay ocaciones en las que necesito, como todo ser humano, tener a alguien que escuche lo que decimos aun que no diga ni una sola palabra y para eso están los amigos.
Pero aveces esperamos y no damos nada, creo que debemos ser capaces de ofrecer a los demás lo que nosotros les exigimos, por ello pienso que es importante que, antes de pedir buenos amigos, nosotros aprendamos a serlo.
En ocaciones los amigos fallamos y cuando somos conscientes de los errores que cometemos se siente muy feo. No poder ayudar es otra cosa que deprime, pero que más da si quien dice ser tu amigo lo entiende.
Continuar leyendo ‘De amigos o cómo no deprimirte por estar solo’
Los seres humanos nacemos con la capacidad de juzgar nuestros propios actos, sabemos cuando estamos haciendo algo bueno y cuando estamos haciendo algo malo. Pero, si no escuchamos la voz de nuestra conciencia, corremos el riesgo de que esta deje de reaccionar ante nuestras acciones. Cuando eso sucede, simplemente nos hacemos insensibles y no nos importa lo bien o mal que actuemos.
Por eso nunca calles a tu conciencia, bien entrenada puede ser de gran ayuda.
Vivo en una zona tropical, por lo mismo, el calor es algo que sufro la mayor parte del año. Pero, aunque no hay distinción entre ninguna de las cuatro estaciones, llega una época que marca la diferencia.
Mas o menos a partir de que las lluvias comienzan por ahi de los meses de octubre y noviembre se respira un aire diferente, pues los frentes fríos hacen su aparición y logra que ese clima tan insoportable se convierta en algo que se disfruta.
Creo que queda más que claro que el frio es mi clima favorito. Es que me trae muchos recuerdos y me hace revivir tantas emociones y sensaciones que hasta me pongo algo nostálgico, y que no sople el viento fresco del norte por que eso si hasta me hace llorar.
