Dar el primer paso siempre es un problema, quizá más para unos que para otros, pero, ese es mi caso.
Saber que se puede tropezar en el camino no es algo que deba detenernos… ¿no crees?
Un diario más en la Red
Dar el primer paso siempre es un problema, quizá más para unos que para otros, pero, ese es mi caso.
Saber que se puede tropezar en el camino no es algo que deba detenernos… ¿no crees?
¿Cuánto tiempo toma forjar una amistad?
No lo sé, lo que si tengo claro es que, poco tiempo es suficiente para encariñarse con las personas que lo valen.
¿La distancia es un obstáculo para la amistad?
Tampoco tengo la respuesta, todo depende. No se si con el tiempo cambie, no sé si la distancia afectará, no tengo claro si es solo una etapa y mañana nos hemos de separar, pero lo que siento, lo que siento ahora, es real.
Continuar leyendo 'De cómo la distancia no es problema'
¿Cómo sabes que has fallado y que tienes que corregir lo que dejaste mal?
Por qué no nos damos cuenta antes de equivocarnos, antes de ver que lo que hacemos les afecta a los demás. ¿Y si fallé? Cómo recuperas la confianza perdida.
Hay veces en las que la vida y las circunstancias de la misma nos llevan por caminos insospechados, en donde descubrimos que no queda más remedio que quedarnos callados, resignarnos a cosas que son pero que no pueden ser, cosas que están pero que no deben estar, a cosas que existen pero que no debieran existir, a cosas que duelen pero que las debemos soportar.
Lo único que nos queda es esperar, esperar a que algo o alguien nos alivie la pena, esperar a que todo pase. El tiempo es un buen aliado al respecto y no hay mejor cura que la paciencia, el aguante y la esperanza. Estas cosas juntas nos permiten resistir concientes de que todo lo que nos preocupa o nos inquieta y hasta nos hace sufrir será eliminado algún día y que para entonces nada de ello será recordado. Esperando que todo recobre su rumbo original en donde nada malo nos agobie.
Mientras tanto hay que vivir con lo que cargamos, aun que tengamos que compartir el peso con otros con tal de no cansarnos, firmez y decididos a no tambalear por el camino que lleva a la eternidad.
Si no me encuentras yo te busco
¿Estamos?
Cuando conocemos a nuevos amigos se forman un cuadro mental sobre nosotros, guardan en su memoria una imagen, un concepto sobre nuestra persona que depende mucho de la primera impresión que obtienen de uno.
Pero, qué tal que con el tiempo esa primera imagen, lo primero que pensaron cuando nos conocieron, no es lo que esperaban de ti? Y miestras mas te conocen y más tiempo pasan juntos, pasan cosas que pueden cambiar el concepto que tenían de ti.

Me da miedo pensar que puedo decepcionar a las personas, que descubran algo que no esperaban de mi, es aterrador pensar que lo que bien empezó pueda terminarse por que simple y sencillamete no era lo que la otra persona imaginaba. No me gustaría que si algo sale mal fuera por mi culpa no quiero equivocarme y creo que esa inseguridad me acompañará por mucho tiempo.
Quiero estar a tu lado,
quiero mirarte y sentir,
quiero perderme esperando,
quiero quererte o morir…y en el momento que vi tu mirada buscando mi cara,
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren,
me pregunté que sería sin ti el resto de mi vida,
y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer.
No hay nada como una canción de antaño para recordar momentos aun no olvidados, de cosas que aunque no nos dimos cuenta quedaron firmadas por las notas de una canción que al escucharla en el presente nos hace revivir las sensaciones que nos movieron las fibras más sensibles del corazón en aquel momento y que, ahora al volver a escuchar las mismas melodías, la piel se enchina y añoramos aquellos momentos inolvidables.
Lo interesante es que eso no sucede todos los días, son contadas las ocasiones en las que estamos predispuestos a dejarnos seducir por los sonidos, y normalmente depende, desde mi punto de vista, de lo bien o mal que nos haya ido o las situaciones que estamos viviendo. Cuando eso sucede, solo basta con que nuestros tímpanos comiencen a vibrar con las ondas que produce aquella canción que nos hace recordar y, depende cual sea el sentimiento rememorado, hasta podemos llorar.
Un rey de la antigüedad escribió que “un amigo verdadero ama en todo momento y es un hermano nacido para cuando hay necesidad”… de ello concluyo, entoces, que los amigos están alli para hacer por nosotros las cosas que no podemos.
Deprimirme es algo que no acostumbro, pero hay ocaciones en las que necesito, como todo ser humano, tener a alguien que escuche lo que decimos aun que no diga ni una sola palabra y para eso están los amigos.
Pero aveces esperamos y no damos nada, creo que debemos ser capaces de ofrecer a los demás lo que nosotros les exigimos, por ello pienso que es importante que, antes de pedir buenos amigos, nosotros aprendamos a serlo.
En ocaciones los amigos fallamos y cuando somos conscientes de los errores que cometemos se siente muy feo. No poder ayudar es otra cosa que deprime, pero que más da si quien dice ser tu amigo lo entiende.
Continuar leyendo ‘De amigos o cómo no deprimirte por estar solo’
Acabo de ser parte de una escena muy interesante, un hombre se ha enojado conmigo por que una página que él necesitaba ver no está disponible. Evidentemente yo no tengo la culpa, pues el internet está bien, inclusive está navegando en otros sitios y usando el Messenger. Se nota que necesitaba de veras ver dicha información y ante la impotencia de no poder hacerlo busca un culpable.
Por qué no culpó al webmaster que mantiene la página, o a los dueños de la página. Según yo, por que necesitaba alguna manera de reflejar su ira y ser observado por alguien, y siendo yo el único que estaba a su lado, pues descargó lo que tenía conmigo. No fue la gran cosa lo que dijo, lo que si puedo asegurar es que mi manera de actuar no fue la apropiada. Hay un dicho escrito por el sabio Salomón que dice que “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia” (Proverbios 15:1) No contesté mal, ni dije nada que pudiera ofenderlo, pero me puse a la defensiva y eso pudo crear más tensión.
Pero, todo esto me hace pensar que no es justo que busquemos responsables de nuestro actos o nuestros errores; menos que desquitemos nuestro coraje con quienes no lo merecen, es más, con nadie. No me es facil ponerme en los zapatos de los demás, aunque eso puede servir para aligerarles la carga.